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Libros infantiles para regalar


Cuando se trata de hacer un buen regalo para un niño podemos pensar en otras cosas que no sean sólo juguetes. También los libros infantiles son una buena opción.
Tienen la ventaja de que acercan al chico al “objeto libro”, lo que les puede iniciar en el hábito de la lectura, aunque aún no estén leyendo. Además, estimula la imaginación y la curiosidad y puede ser un motivo de intercambio de comunicación con los adultos o con los hermanos.

Existe en el mercado una enorme variedad en cuanto a oferta de libros para niños. Lo importante, si queremos regalar, es adecuarnos a la edad: para los niños muy chicos, hasta los cuatro o cinco años lo ideal son libros que hablen a través de las ilustraciones o que sean interactivos, con juegos, pegotines o materiales para ser tocados, o libros para colorear. Tendrán un número limitado de páginas, ya que la atención y concentración de los niños, a esta edad, no es muy grande. En general, se tratará de libros de cuentos, o con argumentos de fábulas de animales o historias que tengan elementos que puedan identificar en su vida cotidiana, como por ejemplo mascotas.

Aunque sean niños pequeños, es importante ofrecerles variedad, para que ellos mismos vayan encontrando aquellos que les interesa o que están acorde a sus gustos.
El libro posibilita a esta edad una excusa preciosa para que los padres pasen buenos momentos contando los cuentos, que seguramente tendrán que repetir una y otra vez, porque esa es una de las características de los pequeños; cuando les gusta un cuento quieren escucharlo varias veces.

Después de los seis años un buen regalo puede ser un libro de aventuras o de magia y misterio, dependiendo de los intereses que empiezan a mostrar. También a esta edad a muchos les gusta empezar a escribir, por lo tanto cuadernos o diarios de anotaciones pueden ser un buen regalo.
Después de los ocho o nueve años ya se les puede regalar libros más grandes, de más de cien páginas y que tengan menos ilustraciones y más texto y probablemente el tema del libro estará más específicamente relacionado con intereses que el niño ya empezó a mostrar en su cotidianeidad.

Actualmente la tecnología puso de moda los libros en formato que no es papel, es decir libros de pantalla, digitales. Seguramente estos los reservaremos para regalar a niños más grandes, que ya demuestran amor por la lectura y será para ocasiones especiales, ya que aún son muy caros.
Un libro es, sin duda, siempre, un buen regalo. Tengámoslo en cuenta.

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Regalar golosinas


Los niños mueren por las golosinas y puede ser una buena idea para regalarles: un lindo paquete de caramelos, chupas-chupas, o chocolatines, gomas de mascar o chicles y hasta galletitas.
Antes de hacer este tipo de regalos a un niño es importante asegurarse con sus padres o cuidadores que puedan comerlos y no estén contraindicados por alguna razón, porque no hay nada peor que regalarle una golosina deseada a un chico y luego tener que sacársela porque le puede hacer mal.

En materia de golosinas, las casas especializadas tienen una enorme variedad, pero también podemos hacer nuestras propias presentaciones con combinaciones personalizadas para regalar.
Puede ser divertido, dejarles en un día, distintos tipos de golosinas en lugares que los chicos recorran de la casa, como por ejemplo en su cama, en los lugares donde juegan, en el baño, en el placard, en la mochila, etc.

Una idea que puede ser interesante es armarles un juego de búsqueda del tesoro con pistas, que en cada estación de pistas tenga una golosina diferente. Finalmente el regalo último deberá ser la golosina más deseada.
Otra forma de regalar golosinas puede ser colocarlas en un recipiente grande, todas envueltas y agregarle al recipiente relleno de papel para que no se vean. Si hay varios niños, se les podrá pedir que saquen uno por vez la golosina que les toque, metiendo la mano en el recipiente sin mirar.

Otro formato de golosinas, para cuando hay un número grande de niños, es la popular “piñata”, que se rellena con ellas y se cuelga para que los chicos se turnen en pegarle al papel hasta romperlo y que caigan y puedan recogerlas del suelo. Acá habrá que tener cuidado que no se lastimen en los forcejeos y que no quede ningún niño sin recoger golosinas.

Seguro a todos se nos puede ocurrir ideas creativas para sorprender a los chicos, de forma tal que disfruten no sólo con el regalo, sino también con la forma original de entregárselos.

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