Los niños mueren por las golosinas y puede ser una buena idea para regalarles: un lindo paquete de caramelos, chupas-chupas, o chocolatines, gomas de mascar o chicles y hasta galletitas.
Antes de hacer este tipo de regalos a un niño es importante asegurarse con sus padres o cuidadores que puedan comerlos y no estén contraindicados por alguna razón, porque no hay nada peor que regalarle una golosina deseada a un chico y luego tener que sacársela porque le puede hacer mal.

En materia de golosinas, las casas especializadas tienen una enorme variedad, pero también podemos hacer nuestras propias presentaciones con combinaciones personalizadas para regalar.
Puede ser divertido, dejarles en un día, distintos tipos de golosinas en lugares que los chicos recorran de la casa, como por ejemplo en su cama, en los lugares donde juegan, en el baño, en el placard, en la mochila, etc.

Una idea que puede ser interesante es armarles un juego de búsqueda del tesoro con pistas, que en cada estación de pistas tenga una golosina diferente. Finalmente el regalo último deberá ser la golosina más deseada.
Otra forma de regalar golosinas puede ser colocarlas en un recipiente grande, todas envueltas y agregarle al recipiente relleno de papel para que no se vean. Si hay varios niños, se les podrá pedir que saquen uno por vez la golosina que les toque, metiendo la mano en el recipiente sin mirar.

Otro formato de golosinas, para cuando hay un número grande de niños, es la popular “piñata”, que se rellena con ellas y se cuelga para que los chicos se turnen en pegarle al papel hasta romperlo y que caigan y puedan recogerlas del suelo. Acá habrá que tener cuidado que no se lastimen en los forcejeos y que no quede ningún niño sin recoger golosinas.

Seguro a todos se nos puede ocurrir ideas creativas para sorprender a los chicos, de forma tal que disfruten no sólo con el regalo, sino también con la forma original de entregárselos.

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