El tono violeta o el lila, y cada una de sus matices, es muy empleado en las habitaciones modernas para niños y jóvenes. Dicha gama, se adecúa a cualquier estilo, quedando muy bien con el blanco, el plata y cualquiera de la gama del rosado.

Se dice del violeta que es un tono que estimula la inspiración y la intuición. Por ese motivo, por lo general se elige al violeta para pintar la habitación de los niños.

Los cojines se pueden hacer unos blancos y otros lilas, de igual manera que la ropa de cama y todo lo que se encuentre en la habitación.

Cuando los dormitorios son altos se puede aprovechar la altura para hacer estanterías y, de esa forma ganar espacio. Muchas veces, pueden ponerse las camas como en un segundo piso, haciendo un entrepiso, correctamente amarrado, y abajo se pueden poner el escritorio, el ordenador, guarda juguetes, cajones para colocar todos los trastos que nuestros hijos suelen tener por toda la casa.

Si se aplica el morado más intenso, genera un ambiente más serio y elegante, para niños más grandes que ya están dando un paso más a la pubertad.