Todos creemos que nuestro chico es especial, más inteligente que los demás… pero es que tú, además, tienes las pruebas. Que si de bebé decía papá y mamá con la melodía de “Dies Irae” de Mozart, que si antes de caminar ya sabía bailar “Dança Kuduro”… Que sí, que sí… Que tienes un niño muy listo, como su papá.

Claro que lo de los test de inteligencia se inventó para otros que los necesitan más. Que tengan menos claro que su nene es superdotado y no lo hayan visto nunca cantar la de “Il pulcino pio” sin equivocarse en el baile más de tres veces. Y sin ayuda de sustancias químicas, oye.

Pues mira, no seré yo quien ponga en entredicho la visión que tienes de tu chico (o chica, claro). Es más: te invito a que te demuestres a ti mismo, a la vez que el chico lo disfruta, lo listo que puede llegar a ser el chaval. Para eso se inventó el material científico para niños.

Divertirse y aprender

Bueno, para eso y para que los peques aprendan mientras se divierten, pero, vamos, poco puede tener que aprender ese genio al que llamas hijo, por mucho que se parezca al butanero. Casualidades: un cerebro así sólo puede haberlo heredado de ti, que estás sólo un paso por detrás de Stephen Hawking. Y eso en un día malo.

Pequeños físicos

Vamos a ver unas cuantas ideas para que el Einstein que tu niño lleva dentro salga a la luz. Y ya que mencionamos al gran alemán, veamos qué tal se le da a tu chico la física: empezamos por ofrecerle un plano inclinado, una máquina de aluminio con una regla y una polea que permite calcular la fuerza necesaria para desplazar un peso sobre un plano de inclinación variable (de 0 a 40º).

Así empezó Plank y acabó siendo el padre de la teoría cuántica, no te creas.

Descubriendo los pelos de las patas de las moscas

Pero puede que al chico le atraiga más el mundo de lo diminuto. Para que observe cómo son las patas de la mosca a la que acaba de tortur… diseccionar con interés científico, te presentamos algo que es mucho más que un mero microscopio: es una maravilla que para sí la hubiera querido Marie Curie.

Vamos, que si el chaval no descubre la vacuna del SIDA es porque le parece que tiene poco mérito.

El nene va a ser médico y nos va a cuidar muy bien

Claro que a lo mejor a lo que aspira tu vástago es al premio Nobel de Medicina. Sin problema. También tenemos por aquí algo para que vaya haciendo sus pinitos: un kit de determinación del grupo sanguíneo, con material suficiente para realizar 200 pruebas, por si alguna sale dudosa.

Con lo inquieto que es, seguro que vais a acabar todos en casa con más agujeros y con menos sangre que después de una plaga de pulgas bulímicas.

Para qué sirven de verdad los materiales científicos para niños

Pero, la verdad, lo que yo les de veo de útil a estos juguetes no es tanto estimular las capacidades de los pequeños, que al final acaba siendo una forma de realizarse de los padres en la vida de sus hijos, cuanto una forma de dejar que éstos descubran el mundo por sí mismos y desde una perspectiva diferente.

Porque de lo que no cabe duda es de que todos los niños, el tuyo también, son curiosos.